Con esta entrevista de Prudente Arjona a “Quijote” inauguramos en la Web “Ellos eligieron nuestra tierra”, en la que iremos recogiendo también los perfiles biográficos de la gente de las que tenemos el honor de que hayan elegido nuestra tierra y a nosotros como vecinos.

Richard Black, conocedor profundo de los entresijos del flamenco
Tiene 69 años y tras pasar por muchos trabajos, Ricardo, éste californiano, conocido profesional y artísticamente, por “Quijote”, ha recalado en Rota con su guitarra a cuestas, y con las alforjas llenas de ilusión y total dominio del difícil arte, del cante y del toque flamenco.

Cantando en plena actuación
Durante 20 años trabajó en California, en un centro de reinserción, como, consejero y cuidador de jóvenes difíciles. Tras su paso por el mismo, se dedicó a diseñar barcos veleros, amén de multitud de oficios, aunque su gran pasión, junto con la navegación ha sido siempre la música integrada en grupos de música Folk y Pop. No obstante, un día escuchó unos acordes de guitarra de un compañero, que le encandilaron, preguntando Ricardo por el tipo de música que salía de la guitarra de joven. Al decirle éste que se trataba de flamenco, le siguió la pista, buscando discos, cintas, libros, etc. donde escuchar la música y conocer a fondo aquello que en un instante, le había atravesado el corazón.
Desde entonces, de forma individual y siempre buscando, investigando, leyendo y escuchando a tocaores´ y cantaores´, ha llegado hasta nuestros días, tras 50 años de inquietud y trabajo, a un dominio de la guitarra y a un conociendo exhaustivo de los diferentes palos del cante y el toque flamenco. Quijote es un señor autodidacta aventajado, que siempre a donde va, es el centro de atención por su bien cantar, tocar y saber estar.
-Ricardo, ¿de donde te viene ese nombre artístico de “Quijote”?
-Estábamos tomando unas copas con unos amigos (hace de esto 30 años) tras una fiesta flamenco en Sevilla, Juan del Gastor, tocaor y sobrino del famoso Diego del Gastor, apareció en el bar, y al verme tan pajilargo, sobresaliendo medio cuerpo por encima de todo el mundo, pregunto: -¿Quién es ese Quijote?. Yo que le escuché y pensando que se estaba burlando de mí, me levanté contestándole: -“Pues, cada Quijote tiene su Sancho”. El del Gastor y todos los presentes comenzaron a reír y desde entonces, Juan del Gastor y yo, somos muy buenos amigos. El del Gastor me facilitó las cosas, pues por entonces yo andaba buscando un nombre artístico.

"Saeta - nuestra casa flotante con que la que llegamos a Rota"
-¿Qué te trajo a Rota, y cuantos años llevas por España?
En realidad comencé a tocar flamenco en 1961 – que fue cuando me enganchó el flamenco – pero en 1983, – cuando ya mis hijos eran suficientemente mayores, conseguí a través del flamenco pagarme los gastos de nuestras vacaciones en España. Durante muchos años estuvimos viniendo de vacaciones a España y siempre en este entorno, pero comprobé; que viniendo sólo en vacaciones no podía aprender todo lo que necesitaba. Así que cuando me jubilé, mi mujer y yo, metimos en el barco – un velero de 13 metros de eslora, el cual vendí hace unos meses- todo lo que podíamos traernos, y tras navegar por diferentes ciudades americanas, incluido países caribeños, cruzamos el Atlántico, llegamos a las Islas Azores, Portugal y luego pusimos rumbo a Rota, viviendo en el barco por espacio de dos años, donde comprobamos que Rota es un lugar privilegiado para vivir, pues es una ciudad tranquila y apacible para establecerse, además se encuentra cerca de Jerez –cuna del flamenco – Sanlucar, e incluso cerca de Sevilla, en donde en 1991 actué en la Bienal de flamenco. Así que decidí no navegar más y si, establecerme definitivamente en Rota.
-Para los nativos, e incluso para los gitanos, no es fácil dominar el flamenco, mientras que para ti, parece que el flamenco no tiene secretos. ¿Cómo puedes explicar eso?
-Pues, es difícil explicarlo, pero quizás en una vida anterior, debí ser andaluz y de esta zona, pues yo no le encuentro una explicación, ya que cojo algunas cosas al vuelo; el cante gitano puedo aprenderlo con poca dificultad, pero los cantes de Levante me cuesta trabajo hasta el punto que casi no los canto. Es curioso….
-Tu tienes experiencia musical, tanto cantando, rock, blues, pop, etc. conociendo, además, instrumentos como la guitarra eléctrica, bandolinas e incluso sabes tocar el violín, ¿Qué tiene el flamenco para que hayas desechado todo lo demás? -Es la manera más directa y natural de expresar mis sentimientos. Mis padres fueron ingleses; buena gente, pero serias e inexpresivas, y yo soy diferente, y hasta que no me di de cara con el flamenco, no saqué de dentro de mí sensaciones y pasiones que no sabía que las tenía escondidas en alguna parte de mi ser. De eso hace 50 años y cada vez estoy más convencido y feliz con este hallazgo milagroso.
-Quijote, una vez alcanzado el estatus actual dentro del mundo del flamenco, ¿qué proyecto de futuro te ronda por la cabeza, a corto, medio y largo plazo?, en otras palabras ¿qué quieres ser tú de mayor?:

En un encuentro con amigos
-Lo primero es aprender mejor el idioma, para poder estudiar una carrera aquí, y por supuesto, continuar aprendiendo flamenco, tanto el cante, como el toque. Me llaman de muchos sitios, pero se que me queda mucho por aprender aun.
-Por cierto; hay mucha gente que dice que el flamenco algún día se perderá ¿Qué piensas tú de ello?
-Mientras que haya gente hoy que sepa escuchar, cada año hay menos. Por otra parte, los jóvenes se inclinan más por el cante festero como es la bulería, los tangos etc. en detrimento del Cante Grande, como son las soleares, seguirillas, martinetes etc. Manuel Agujetas es uno de los más grandes, el día que desaparezca, se habrá llevado con él parte de la esencia del cante jondo del que se sustenta el flamenco. Digo yo que, Manuel pude ser “el ultimo dinosaurio”.
El flamenco puro terminará como una mariposa clavada con un alfiler en un museo de ciencias; bello, pero solo existirá para contemplarlo en la distancia y en el recuerdo. Seguramente, siempre habrá aficionados, pero en grupos pequeños. Pero lo que temo es que el flamenco, en un futuro no muy lejano, dejará de ser un parte de la -cultura andaluza. Probablemente, por muchos años, sería una música que se llamara “flamenco”, pero sería una música compuesta y montada por un público mundial, y por eso, completamente olvidable.
-Para terminar, que le dirías a tus paisanos los roteños.
-Darle las gracias por esa acogida que me han dispensado siempre, por saludarme por la calle; eso que no me ha ocurrido en ninguna parte del mundo.
Me siento muy a gusto en Rota y pretendo morir aquí como un roteño más. Por eso me gustaría que me sigan saludando, que me hablen y me sigan dando el calor y el cariño que tan feliz me hace.
Aspiro a llegar a ser un roteño auténtico y quisiera conocer a cada uno de mis conciudadanos. Aquí tienen un amigo y un paisano de verdad.

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